A todos nos gusta ser regalados, y a veces nos olvidamos de que Dios es el Gran Regalador. No es que nos de algo, nos lo da todo. Es más, se da a si mismo. Y además gratis. Ojala que nos parezcamos más a El, porque "hay más alegría en dar que en recibir".
Espíritu.
Hace 12 horas


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada